4 de mayo de 2015

entonces pensé....

Mi papá no es mi papá biológico.Es el que, junto a mi mamá, me crió, me cuidó, me enseño, y todos los "me" que siguen hasta hoy. Es mi papá, pero no es "el que puso la semilla" (tal como yo explicaba en mi infancia).
Lo conocí cuando tenía un año -por suerte hay fotos de ese primer encuentro- mi mamá había empezado a salir con él y un día de sol nos presentó.
Parece que al toque se vino a vivir con nosotras, y también parece que mi mamá laburaba mucho y él no tanto, así que estaba más a cargo de mis desayunos, almuerzos, y demases.
Cuentan o me han contado en su momento -digo así porque ni él ni ella recuerdan muy bien los hechos- que un día con dos años yo pregunté si a Cochue Uis (como lo llamaba a ese entonces, su nombre es Jose Luis, está claro) podía decirle Papá. Y mi mamá me dijo que le pregunte directo a él. Y parece que lo hice y que él me dijo que sí. 

Desde ese día lo llamé Papá.
No tengo registro alguno de todo eso. Siempre fue mi papá, lo siento así.
Después la historia hizo que logremos cambiar mi apellido por el de él y que todo sea como debe ser.
Hoy veo a Jana con sus dos años y tanto 

y me pregunto en qué momento supe que ese Cochue Uis era mi viejo. 
Me veo en Jana y me da entre alegría y nosequé pensarme ahí, 
en esa etapa queriendo decir Papá a la persona que lo era.
No tiene remate. No tiene punto final.
Solo una reflexión que me asalto esta semana.




* este dibu hermoso lo hizo Seelvana especialmente rememorando un regalo que me hizo mi papá


18 comentarios:

  1. Que linda historia! Muy pero muy parecida a la de mi hija más grande! Besos!

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