29 de agosto de 2016

Un día ella me planteó que quería viajar con su papá a Traslasierra a ver a su primo.
No le di importancia, no sé porqué, pero no se la di. A la noche novio/padre me plantea lo mismo. Que le gustaría viajar solo con Jana a ver a su familia. Que cree que ella está grande para irse con él, y que bla bla bla. No escuché nada más. Solo relacionaba el comentario de la mañana de ella con el de él de ahora. Entendí que habían hablado. Que se habían puesto de acuerdo, que querían eso (y mucho). Y que yo debía acompañar esa situación. Me mareaba de pensarlo. no es una forma de decir, me mareaba de verdad. Grande no está, eso lo sé, pero bueno. Estaban más que entusiasmados, ellos, claro. Yo perpleja. 
Llegó el día, hIcimos su valija, con la ropa, las cosas del baño, sus libros y juegos.En el momento que se iban me abrazó emocionadisima como casi nunca la vi. "Te voy a extrañar", me dijo. No pude más que contestar que yo también pero que cualquier cosa podía volver cuando quisiera. Seis noches fueron. Eternas, obviamente.
En casa quedamos Fidel y yo. Nada me resultaba tan frío, tan desolador como casa sin ella.
Durante el tiempo que duró el viaje solo quiso hablar por teléfono una vez y casi que no cruzó palabras más que "mamá, si, no, Fidu -como lo llama al hermano- y beso". Respiré hondo en varios momentos, lloré varias veces extrañándola mucho. 
Es infernal la poca empatia que le genera a las personas el vinculo madre e hija estrecho. Pocos entendían realmente lo que sentía o lo angustiante de la situación para mi. La mayoría se reía como si yo estuviese actuando mi corazón partido." Va a estar bueno, no solo para ella sino para vos". No podía dejar de preguntarme que podía saber esa persona (sea o no cercana) sobre qué era bueno o no realmente para mis hijos o para mi, y no dejaba de preguntarme si esa persona alguna vez viajó sin su mamá a sus tres años o si dejo de ver a algún hijo por varios días. Tampoco me importaba tanto, porque entiendo que cada uno cría y crece como quiere, elige y puede. Y que los dolores, angustias y amores molestan e incomodan a muchos. 
Una mañana volvió. Más grande, más curtida, más bronceada. Nos abrazamos y de a poco volvimos a conectar. Recién después de una semana empezó muuuuuy de a poco a contarme algo de su aventura. algo, no mucho. Ya pasaron quince días y todavía me tira frases de aquellos días. En mí, ese tiempo, quedo como cuando estas viajando en avión y pasas por esos grandes pozos de aire que te hacen doler la panza (o al menos a mi).
*Verte volar, crecer, andar, es uno de los placeres más enormes, y otras de tus grandes enseñanzas
**De los días y andanzas con Fidu, merecen relato propio 
ilustración by Chivy Salado

8 de agosto de 2016

se viene, se viene, se vino!!!!



iluminadas cambia, suma, se transforma.
A casi siete años de este hermoso, tropezoso, aceitoso y bello proyecto, y por causas tan importantes como simplemente ganas (entre algunas otras), sumamos juegos. Sí, a las guirnaldas de luces (campanitas, faroles, mariposas y estrellas) y a los banderines calados también sumamos juguetes y juegos.

Raaarooo, lo sé.

Será la maternidad, los años, las etapas, o los famosos siete. 
Tal vez tenga que ver directamente con que estos tan alucinantes juegos no se encuentran en cualquier lado, no.
Están hechos con amor -me siento Soldán- pero el de a de veras. Amor del que lo hace, del que se encuentra con ese hacedor, del que ayuda a que lo haga, del que lo trae, lo transporta hasta el que lo recibe y juega.
Son lo más reutilizable posible. Respetuosos con lo que nos rodea y con cada partecita de esta gran cadena de personas. Hay variedad y hay ganas, atrás y adelante de cada juego.

¿Quienes los hacen?
Amadoras, madres voladoras es un proyecto compuesto por mamás de barrios obreros de zona sur y de asentamientos de la capital donde proponen fortalecer mujeres en situación de crianza dando trabajo creativo en cada hogar, promoviendo así una crianza feliz. Que para mí no es otra cosa que la revolución misma -ellas, sus familias y cada uno de sus participantes y coordinadores- y también incorporamos a Gusanitos de queso, juegos y juguetes didácticos y de juego libre, pensados y re pensados para que los más chicos liberen su imaginación.
Los invito a jugar aprovechando el día del niño como excusa o disparador.
Van una pila de fotos que día tras día iremos mostrando y contando una por una. Pero hoy nos gana la ansiedad y dejamos que nos gane
Salú












3 de agosto de 2016

De volantazos ando andando. Ando yendo y estando. Por volantazos digo cambios de rumbos, de presentes, de cotidianos. En ese envión entra todo de todo: iluminadas, mi rutina, mis afectos.
¿Cómo decir, cómo contar lo que no se quiere leer o lo que puede lastimar? Muchos movimientos, mucho borde más que centro. Cuando todo el afuera me llamaba sin parar, Fidel una vez más me convocó desde lo más profundo.
Tan afuera y tan dolida estaba y fue ahí donde él, chiquito-bonito-bombón, se enfermó. 
Y supe y sé tan claramente que fue su forma de llamarme y mostrarme, una vez más, lo importante del camino. Gracias.
ilus by Chivy Salado

2 de agosto de 2016

Campanitas en invierno♥

Además de las ventanas o espejos, 
los respaldos de las camas son otro lugar
hermoso para ubicar las campanitas.
Apenas empieza a bajar la luz del día
son la opción de invierno ♥

8 de junio de 2016

Ando muy al limite o en realidad no creía que estaba tan al limite hasta hoy.
Jana me pegó cuando no le respondí a la segunda vez que intentaba decirme algo.
Reaccioné gritándole porque me dolió, porque me asuste, porque....
Acto seguido, me agaché a la altura de sus ojos y le pedí perdón.
Ella tenía un puchero dibujado en su cara y yo mi corazón hecho una pasa de uva.

-Perdón, le dije, te grite feo.
-Si, muchas veces, me contestó.

El aire se frenó, el tiempo quedo sin movimiento.
Creo que me desmayé internamente.
Con esa frase me vino el grito del día anterior y el del día anterior del anterior.
Es verdad, estuve gritando. Qué importa si mucho o poco, sino que grité. 
Feo.
Fea yo.

Volví a perdirle perdón y a decirle que así todo no debí gritarle.
A lo que ella me contestó: 

-Si, quiero mostrarte algo ma. 

Ya estaba en otra frecuencia, su puchero se había ido y su entusiasmo por el juego volvió.
Sin rencores, pura como es.
Entonces la acompañe, desmayada aún de tristeza a su habitación y me mostró su proeza del momento.
Había hecho un circuito de postas, donde su destreza (nueva adquisición de esta edad) corporal estaba a full. 
Ella tan hermosa, yo tan horrible con mi pasa de uva a cuestas.
¿En dónde estaba que no pude escucharla?¿Qué era más importante que presenciar este momento?

Me pienso y me sé dividida en mil.
Jana, Fidel, novio, trabajo, casa, amigas, y así. 
Todo lleva más tiempo del que nombro. Del que puedo físicamente, ni hablar del otro.
Los pekes no es solo estar y compartir con ellos, sino todo lo otro (baños, comidas, ropa, piojos, curaciones varias, dormidas, etc) también todo lo que es por fuera de ellos pero para ellos (sacarme leche, comprar regalos cumples, sacar turnos médicos, comprar comidas particulares, etc). El trabajo (que no son solo las pocas horas que estoy en la revista ahora por la maternidad)  sino todo el afuera que cumplir, responder, resolver.
Y así todo. Cada uno de los items. Todo lleva mucho tiempo o me lleva, al menos.
No llego, y es duro. 
Todo el tiempo voy tachando de mi lista imaginaria y volviendo a priorizar.
Y re priorizar.
En esa lista no se me pueden desdibujar más ellos. 
No puedo permitir eso. 
Porque no estoy de acuerdo, porque no quiero, porque no se merecen eso. 
Ellos que son tanta vida. 
De la más linda, de las más real que conocí
.
ilustración by Chivy

30 de mayo de 2016

horas de las horas


Once y diez pm. 
Apago la luz. Todos duermen. Me duermo.

Dos y media am. 
Ella se despierta por culpa de la maldita tos. 
Viene a la cama. Novio/padre se va al otro cuarto. Veo la hora. Todos duermen. Me duermo.

Cuatro am. 
Siento un ruido. Otra vez. Cada vez más fuerte. ¿Es un mosquito? Si, lo es. Prendo velador rogando encontrarlo, matarlo y no desvelarme. Lo busco desesperada y no logro verlo, pero despierto con el velador (que uso cual linterna, porque soy más boluda que noséqué) al más peke. 
Me olvido de matar al insecto infame y solo pienso en cómo mantenerlo lejos para que no nos pique, para que no zumbe. 
Pongo liquido antibichos que nunca sirve pero tengo a mano. Refuerzo con trapito con gotas de aceite de lavanda. Listo, me sé despierta. Vislumbro unas horas por delante sin dormir.
Doy la teta. Todos duermen menos yo.


ilus by Chivy Salado

16 de mayo de 2016

Picadito (de todo un poco o un poco de todo)



Un mes entero enfermos. Primero el más peque, después novio/padre, le siguió ella, luego yo y después otra vez el más peque para finalizar ella otra vez. Un mes entero. Sentí que estaba en un túnel sin salida. Sentí cansancio, agotamiento. 

Por momentos ella tan chiquita y tan grande descubriendo más su cuerpo, el entorno, y su nuevo jardín. Sus frases, su manera de mostrar como va comprendiendo todo -de a poco y todo junto-. No dejan de sorprenderme sus razonamientos o preguntas.

¿Por qué tenemos la nariz acá mami?

¿Será que vamos a ir al jardín una noche? –me mata que hace preguntas que empiezan con Será-

¿la luna y esa estrella nos siguen a casita para que nos vayamos a dormir?

No se dice justo, mami, eso no se dice
.

No termina de captar las palabras que no se dicen, principalmente porque no sabemos cuáles son, y con la palabra JUSTO, tiene un mambo, le suena a pelotudo, me parece. No para un minuto de hablar, de contar, de explicar, de charlar. Habla mucho y pregunta mucho más. Mil veces no tengo respuesta. No sé porqué la nariz está ahí, no lo sé o no me parece dar una clase de anatomía la mejor opción. Y me encuentro así, sin saber qué responder. Y sale un “No sé”, o un “Después le preguntamos a papá” o simplemente la miro y sonrío porque me sobrepasa el día, tantas veces. Y al rato me arrepiento, porque sé que esto no es para siempre y que extrañaré profundamente su nopararunsegundo.

Pasaron también despedidas profundas de gente muy cercana, gente amada. Eso nunca te deja igual frente a la vida. Ni para los que vivieron esa situación espantosa, ni para los que acompañamos de afuera (o de adentro). Te replantea la forma en cómo te tomás todo, el valor de estar y elegir, y elegirse. O no.

Fidel con seis meses ya tiene dos dientes, repta, gira, se ríe, manotea. No entiendo cómo sucedió. Cuando Jana llego a tener la misma edad que hoy tiene él, para mí había pasado una eternidad desde el nacimiento. Pero esta vez se me voló el tiempo, se me sigue escurriendo el cotidiano. Ya va medio año de haber parido. De ser mamá de dos, de buscar y rebuscar rutinas donde cada uno pueda estar mejor, más contento y más libre.

Libre de feliz, de satisfecho, de estar donde se quiere estar. De ese libre hablo. Y los miedos que siguen siendo escalones hacia arriba o hacia algún lado mejor. Cada paso es una batalla ganada frente a la opción de quedar paralizada -tal cual me pasaba antes- y ya hoy casi no me sucede. Tal vez por falta de tiempo al pedo, porque si algo produce el ocio, en muchos casos, es la rosca de más y porque sí, sin sentido. El ocio hoy es un bien tan preciado que casi que estaría prohibido malgastarlo en esas nimiedades.

ilustración Chivy Salado
Entro a mi lugar de trabajo, saludo. Alegría de reencuentro.
Voy a mi escritorio, enciendo la computadora. Me pide mi usuario y clave. le pregunto a la persona encargada de eso si sigue siendo el mismo.
Me mira.
-Sos la misma, dice sonriendo.
-No, no lo soy.
Reímos.
Después de meses y con un hijo más (pero tan distinto) vuelvo al ruedo en el trabajo. No siento la cabeza partida en mil como cuando volví después de parir a ella, pero no tiene que ver con él sino conmigo, con ya conocer la forma, el estilo, y lo que se atraviesa.
Así todo me siento otra vez en escena y que todos actuan -y actuamos- que nos importa mucho saber y discutir sobre la próxima tapa de la revista, cuando nada me importa menos. Cuando creo que todo es una farsa. Ya no soy yo la que trabaja ahí, acá.
No me angustia. Eso es raro también. Quiero y mucho a algunas de las personas acá.
Sé porqué y para qué estoy transitando este momento en ese lugar, así todo no puedo dejar de mentirme.
Todo tiene fecha de vencimiento. Esta situación ya esta vencida, lo que no quita que no pueda ver el lado bueno. En el mientras tanto me sirve. Listo. Tema resuelto.
Dividía en mil pedazos transcurro mi segundo puerperio -alguna vez se termina?-. Nada más aleccionador, desgarrador, interesante, real, irreal y todo lo que se te ocurra.
Otra vez -gracias gracias gracias- me contacte con un grupo de mujeres que hoy son mi presente, y las quiero profundamente. Desde lo más real de mi cotidiano, desde lo más profundo de mi nueva vida.
No dejo de marearme y sorprenderme como el día se me va entre los dedos y, una vez que los pekes se duermen, repaso instantes y me río o lloro, o las dos cosas.
Cómo transitar este momento acompañada de aquella persona con la que elegimos todo esto? Cómo seguir viéndonos, encontrándonos. y poder y no?
Tengo más preguntas que respuestas, más intrigas que certezas.
Estoy más grande, sigo creciendo, sin dudas.
De esta u otra forma también vuelvo a iluminadas. Nunca paramos de vender -gracias gracias gracias por eso también- pero mi cuerpo y alma no estuvieron en este espacio este último tiempo.
Acá vamos.
ilus by Chivy

23 de septiembre de 2015

que los cumplas...






fidel no para. de crecer, de patear, de aparecer cada vez más. 
jana no para. de crecer, hablar, jugar, plantear, cuestionar, reír, llorar, abrazar. 
nosotros -padre y madre- no paramos. je. y acá estamos. viendo que te viendo si sumamos un tender más a nuestra vida, organizando tema lugares, ropa, y demás.
hace unos días me preguntó novio si me imaginé alguna vez esta familia que somos y que estamos construyendo. quede muda. no sé si me la imaginé. sé que tenía certezas -algunas- pero no creo que haya visualizado tan así este momento.
me sigo sorprendiendo, y no porque todo sea pinky ni porque todo sea oscuro. no.
por el transitar en sí mismo.
seguir creciendo cada vez más, encontrándome con esos lugares tan iluminados y tan oscuros a la vez, y seguir adelante. sintiendo que ya no sé para dónde y de repente tener clarisimo el camino. 
estos seis años de iluminadas y este cumpleaños mio que se impone el martes que viene más cerca de los cuarenta me vinieron bien.
el tiempo siempre juega a favor, al menos así lo vivo desde mi infancia. 
siempre ansié ser grande. y acá estoy. y me gusta por más incomoda que me sienta a veces o por más desconocida que me reconozca otras tantas.
ilus by Seelvana

20 de julio de 2015

Se fue...

Se murió, se... 
una persona muy importante para mi. 
Cuando las personas que se mueren tienen cierta edad (elevada), uno siente un alivio (porque hay una razón) o no sé bien qué.
A diferencia de cuando son jóvenes, cuando tienen una nena, marido, hermanos, padres y madres la muerte suele pegar más fuerte. 
Y así es, así viene siendo.
Cuando iba a verla, me acostaba a esperar mi turno en el sillón de la sala de espera y jugaba a dormir ahí y sentirme segura siempre, eternamente. Solo porque ella estaba cerca. Lo más parecido al útero que pude sentir de grande alguna vez.
Y se me esfumó. Así, de la nada, o del todo.
Cuando la conocí (hace más de diez años) me advirtió que venían casi doce años de un gran tsunami en mi vida, y que si continuaba con mi rigidez me iba a partir. En cambio, si me animaba a bailar (e hizo el gesto con sus manos y cara), todo iba a fluir. Nunca me imaginé que ese tsunami estaría concluyendo y se la llevaría a ella también de mi.
Soy una lágrima, o muchas. Soy nuestras conversaciones (que se me vienen sin parar a la cabeza), sus palabras, su mirada, su forma de compenetrarse en el discurso del otro, soy sus consejos, sus dientes, su vincha, su pasión. 
Soy más yo otra vez más sola. Soy más yo no entiendo cada mañana si es chiste o fue una pesadilla.
Y casi al mismo tiempo (días más, días menos), nació el segundo hijo de mi amiga del alma. La alegría se metió a patadas en mí, corriendo -haciéndose lugar- y lo conocí. Hermoso, chiquito, bello, y me dieron unas ganas locas de conocerlo, de empezar a compartir, de todo lo que se nos viene juntos.
Dos extremos. 
Embarazada de Jana llamé a una amiga para contarle y ella me dijo que se había muerto su papá. La vida. La muerte. Así de cerca conviven. 
Tan cerca que hoy, soy yo las dos.

14 de julio de 2015

Saliendo

En el primer embarazo quería (queríamos) profundamente que sea varón. El día que nos contaron que era nena fue un bajón feo. Lo peor, es que el momento está filmado, y por ende mi cara de horror. ELLA ya lo sabe, de eso estoy segura. No puedo hacer nada. O en realidad sí, escribir esto.
En este embarazo queríamos una nena. Creo que más yo que él. Yo quería una nena para que ELLA tenga una par del mismo sexo y porque el mundo nena me sorprendió tanto (y me gusta tanto) que ansiaba eso.
Está demás decir que esperamos un varón, confirmado. Je, sí. 
El típico caso de...
Pero creo que nada mejor para reparar aquel día de bajón y aquella filmación horrible -que ELLA algún día verá- que haber añorado en este embarazo una nena gracias a ella.
Y es nene. Y está todo bien. 
Salvo por un detalle, creo que me hubiese resultado más fácil seguir en el mismo mundo.
La zona de confort que le dicen. 
Ese lugar que nos resulta tan conocido, cómodo y amigable. 
Pero no. Out. Se viene mundo pito. 
Y con él, todo lo que eso implicará.
Ya recibió su primer regalo (un conjunto hermoso) y ya empieza a ocupar parte de este lado del mundo. Mi panza está enorme. 
No me veo más los pies y ya es inconfundible que estoy embarazada. 
Estamos pasando la mitad del embarazo. Y ahí vamos.
Novio/padre ya fue operado. Y suegra vino en rescate y ya se fue.
Seguimos surfeando en nuestra rutina con muletas pero confió -necesito- que, poco a poco, todo siga mejorando.
Ando cansada, sin tiempo, y corriendo de un lado al otro. 
Cero novedad.
Pero gracias gracias gracias a que me había anotado (y pagado) 
en unas jornadas hace meses, no me quedó otra que ir.
Cuando vas a un lugar porque "no queda otra" 
y después eso te cambia la vida, la cabeza, no te queda otra que
agradecer. Ser reiterativa y seguir agradeciendo -y eso que estoy cero onda zen-.
Y gracias gracias gracias que fui porque me encontré con mucha gente que habla el mismo código y sobre todo con esta que soy yo hace ya tiempo. Eso siempre resulta un gran alivio.

23 de junio de 2015

Flores kusudama

Siguiendo con las (hay pocas no se duerman) 
ediciones limitadas
en origami, las Flores kusudama ♡
(hay solo 5 guirnaldas)

22 de junio de 2015

☼ Flores de tela iluminadas ☼


El invierno llega con varias ediciones limitadas (casi limitadísimas)
Empezamos con Flores de tela (hay solo diez guirnaldas)
Canten pri!

8 de junio de 2015

z z z z z z z z z

Poco antes de las 8 am sentada haciendo pis
con los ojos cerrados, ELLA al lado mirándome y entonces habló:
"Decí Luz mamá, decí Luz".
No pudo sacarme otra cosa que no sea carcajada. La miro y no puedo creerlo.

Me hace olvidar que hace veinte días que novio/padre se hizo torta la rodilla, que quedó inmóvil, que nuestra rutina se desmoronó junto con ese accidente, que tuvo desmayo que me provocó dolores varios y terminé en el obstetra de urgencia, que
está muy dolorido, que dormimos (los tres) muy mal, que corrí (y aún corro) de un lado al otro -ya que tenía que estar siempre en otro lugar- que ella le puso hielo y le fue alcanzando su almohadón azul al grito de: "¿Así Papito?"
Y que ahora, que empieza a sentirse mejor, nos enteramos que tiene que operarse y que se vendrá un mes de inmovilidad. Me hace olvidar que me olvidé que estaba embarazada, que haciendo lo básico indispensable no paraba de hacer
cosas desde bien temprano hasta bien tarde, me hizo olvidar el cansancio, lo triste, la carrera contra los meses que se nos vienen.

Me hizo acordar que ella es todo. Que novio/padre también y que esta panza crece a pasos agigantados y yo con ella (con la panza).

"Mamita, decí Luz", y vuelvo a reírme.
Es que hace dos días que empezó a usar la Z en las palabras con ese (S). Como que advirtió que hay forma de acentuar eso y mete Z a todo. Y cuando lo hace se le ve la lengua entre los dientes y te hace desvanecer de la belleza.
Y yo que nunca la jodo con nada -de que diga o haga algo-  le hinche dos días seguidos con que día "Luz" para ver como pronuncia y reírme de lo lindo. Entonces  ella tan bella viéndome ahí casi dormida me dijo así y me hizo despertar de lo más alegre.

ilustración by Chivy Salado

18 de mayo de 2015

oh si!


Todo el bla ble bli para buscar obstetra lo tengo resuelto. Otras de las ventajas del segundo (lugar).
Es el mismo que en el embarazo anterior. En un principio dudé, solo por si esta vez me "pegaba" diferente verlo. Cuando estas embarazada (o al menos a mí) todo me llega tan distinto que voy dejando ver cómo surge y me surge.
Lo vi, charlamos, es él, si lo sé.
Pero la confirmación llegó cuando en plena consulta sacó su aparato (para mi algo digno del Doctor Chapatin)
y me dijo que iba a tratar de que escuchemos el corazón del bebé.
Apenas apoyó en la panza ese cosito  miles caballos al galope invadieron el consultorio. 
Es el corazón, lo sé. "Que lindo", pensé y nada más. 
Se me cayeron unas lagrimas  en la primer eco pero en el resto de los estudios nada de nada, 
y en este momento tampoco. No me da culpa, no me da nada. Solo lo diferente de las situaciones.
Entonces levanto la mirada y lo veo a él. Esta emocionado. Los ojos cubiertos por agua.
Son lagrimas. ¿El se emociona?¿Todavía?¿Posta? 
Pero si sos obstetra! Pero si escuchas corazones a rolete!
Y lo único que quiero es levantarme abrazarlo y explicarle que también por esto lo elijo
Que su emoción tan real me llena de alegría, me hace felíz  haberlo encontrado tanto para que nos acompañe en el parto con Jana como para este bebé. Me conmueve tremendamente su forma (la sumatoria, digo) 
Pero no le digo nada. Me dejo sin palabras.
Y así.... es él. Gracias ♥

La chiqui va bien. Le da besos a la panza. Le hace mimos, la toca, la tiene presente.
Ayer me pidió que me levante la remera. 
"A ver mami".
y mirando por el ombligo como si fuese un telescopio dijo "hola bebe!" 
y mirandome a mí me dijo "Es muy ziquitittto"
si, me desmayé de amor.
 
ilustración by Seelvana

11 de mayo de 2015

1ro y 2do

Pasó varias veces pero esta última me hizo ruido.
Pleno desayuno, él y yo mirando a Ella con toda atención, riéndonos de cada cosa que decía o hacía.
En un momento, ella solo siguió tomando su leche y nos miró. 
Primero a él, después a mi.
"¿Qué pasa?", preguntó y al segundo se autocontestó: "Naaadaaa".
Y es así. No pasaba nada. Solo el disfrute y la chochera que tenemos. Que es tan bella por adentro, por afuera, por atrás por adelante... pero ella se estaba fumando desayunar con cuatro ojos clavados....Y no da.
Algo que lo preocupa a él (que es hijo segundo) es que hagamos lo mismo con este bebé en camino de lo que hicimos con ELLA. Yo, hija primera, no dije nada por unas semanas. Hasta que se nos volvió imposible que este embarazo tenga el mismo protagonismo que el primero. Imposible. 
Y justo una amiga -de esas virtuales pero que son más cercanas o tan presentes como otras y que agradezco a diario tener en mi vida- me comenta la culpa que le da ver que toda la atención se la lleva su primer hija de casi dos años y no la beba de apenas meses.
A ella como a padre/novio les dije mas o menos lo mismo. 
Ser primera está bueno para muchas cosas pero para muchas otras no. Muchas. Lo sé en carne propia, casi que lo llevo escrito en la piel.
Ser segunda/o segurisimo tiene lo suyo, bueno y también malo. 
No tener que bancarte todas las miradas absolutas de tus viejos todo el tiempo, ni todos los miedos primeros de ellos, ni todo el circo, ni bla bla bla.
Así que en casa -mate de por medio, que sólo puede tomar él Emoticono frown - llegamos a un nuevo acuerdo.
Se es lo que se es y listo.


ilus by Seelvana

4 de mayo de 2015

entonces pensé....

Mi papá no es mi papá biológico.Es el que, junto a mi mamá, me crió, me cuidó, me enseño, y todos los "me" que siguen hasta hoy. Es mi papá, pero no es "el que puso la semilla" (tal como yo explicaba en mi infancia).
Lo conocí cuando tenía un año -por suerte hay fotos de ese primer encuentro- mi mamá había empezado a salir con él y un día de sol nos presentó.
Parece que al toque se vino a vivir con nosotras, y también parece que mi mamá laburaba mucho y él no tanto, así que estaba más a cargo de mis desayunos, almuerzos, y demases.
Cuentan o me han contado en su momento -digo así porque ni él ni ella recuerdan muy bien los hechos- que un día con dos años yo pregunté si a Cochue Uis (como lo llamaba a ese entonces, su nombre es Jose Luis, está claro) podía decirle Papá. Y mi mamá me dijo que le pregunte directo a él. Y parece que lo hice y que él me dijo que sí. 

Desde ese día lo llamé Papá.
No tengo registro alguno de todo eso. Siempre fue mi papá, lo siento así.
Después la historia hizo que logremos cambiar mi apellido por el de él y que todo sea como debe ser.
Hoy veo a Jana con sus dos años y tanto 

y me pregunto en qué momento supe que ese Cochue Uis era mi viejo. 
Me veo en Jana y me da entre alegría y nosequé pensarme ahí, 
en esa etapa queriendo decir Papá a la persona que lo era.
No tiene remate. No tiene punto final.
Solo una reflexión que me asalto esta semana.




* este dibu hermoso lo hizo Seelvana especialmente rememorando un regalo que me hizo mi papá


22 de abril de 2015

siguiendo con los cla de cla (clásicos de clásicos)
faroles chinos de tela blancos
y tachame la doble plis!

13 de abril de 2015

luces bella


Sigue el veranito.... el otoño amaga pero no ataca
y los faroles chinos de tela multicolores siguen siendo un clásico.
Sé que hay sol pero enterarme apenas me desperté que se fue uno de los fuegos
que más quiero de la literatura (y vida) me puso triste, muy...

10 de abril de 2015

+



Me tomó tan por sorpresa como el anterior.
No porque no fuera buscado, 
sino por la velocidad del asunto.
Y como tardo bastante más que la media
en procesar ciertas cosas
recién ahora puedo contarlo, o escribirlo.
Dos meses de embarazo. 
De encontronazos. De felicidad y miedo.
De nauseas, mareos, demandas y low batt.
Tengo la misma sensación de haber despegado
que el embarazo pasado.
Un vuelo de 9 meses (en realidad son diez) 
donde en el aterrizaje 
es un nacimiento, un renacer para mí (otra vez?), 
un parto, un recibir y dar,
un nuevo mundo.
Allá vamos ♥


ilustración by Seelvana



4 de febrero de 2015

☼ estrellas iluminadas en febrero toman sol junto a mariposas iluminadas que no paran de volar ☼



21 de enero de 2015

uno, dos...




















Ella ve pajaritos en mis ojos.
Me costó entenderla porque las trabas de mi adultez 
hacen que parte de la imaginación haya quedado truncada. 
Ella está desmalezando también eso en mí, 
y hace que logre encontrarle lógica o sentido a lo que me dice.
Se acerca y me pide saludar a los pajaritos.
Entonces abre con sus manos cada ojo mio y tira un 
"Hola pio!! hola! como tas? bien? ti? meno"
Y así con el otro ojo.
"¿Hay un pajarito en cada ojo mio Jana?", insisto. Y como si mi pregunta fuera la más tonta de las tontas preguntas me contesta yéndose: "Ti".

Se me ocurrió decirle que vaya a otros ojos a ver pajaritos.
Se entusiasmó y fue a escalar otro cuerpo adulto. Bajó con cara seria. 
"No mami, no ta parito, no ta pio".

Ah bueno!
entonces tengo el placer de informar que albergo -entre tantas otras cosas- un pajarito en cada ojo que ella descubrió y que gusta de saludar cada día.

Tomá mate

(Jani cumplió 2 hace una semana, tuvo tres tortas, tres festejos -cada uno lo vivió con una emoción increíble-. Dos vueltas al sol de las más lindas, intensas, desgarradoras, divertidas, tristes, profundas, oscuras y luminosas que me toco vivir. Dos años en donde ya nada es como es, ni era y donde todo es hoy, por siempre)

ilustración by Seelvana